martes, 16 de diciembre de 2014

Ritmos circadianos


Se llama CICLO CIRCADIANO al reloj biológico del hombre que permite al organismo adaptarse a los diversos cambios ambientales y horarios y regular, entre otros, el ciclo noche-vigilia.
Este seria el encargado de regular las funciones fisiológicas del organismo para que sigan un ciclo regular que se repite cada 24 horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia, este  se asocia con los estímulos de luz y en el  que el cerebro asocia con una mayor actividad fisiológica mientras que, en la oscuridad, se inhiben estas funciones, llegando al mínimo entre las 3.00 y las 6.00 horas. Cada persona tenemos nuestro propio ciclo circadiano que determina entre otras las particularidades que cada uno tenemos a la hora de levantarnos y acostarnos y nuestros momentos de mayor lucidez a lo largo del día.
Durante el descanso nocturno, nuestro cuerpo entra en letargo, la temperatura corporal baja hasta los 35º, disminuye la presión sanguínea y se reduce la secreción de hormonas. La capacidad de alerta y de movimiento también se encuentra reducida, por lo que nos resulta más difícil concentrarnos o reaccionar ante un imprevisto y, por lo tanto, disminuye el rendimiento laboral y se multiplican las posibilidades de sufrir un accidente.
Si no utilizamos este tiempo para descansar,  esto afectará negativamente de manera física y psíquica a nuestra salud, porque se disocian los ritmos biológicos y los elementos naturales que sirven para sincronizarlos, especialmente la luz. El organismo sufre por partida doble: por un lado ha de realizar un esfuerzo para permanecer activo en la noche y, por otro, debe esforzarse para dormir durante el día.
A consecuencia de esta alteración, las personas que trabajan en turno de noche duermen entre cinco y siete horas menos por semana pero, aunque pudiesen descansar en un lugar oscuro y aislado de ruidos, la calidad del sueño diurno es inferior a la del nocturno y se reduce el tiempo total de sueño, aumentando los despertares, por lo que resulta difícil que lleguen al número de horas de sueño recomendadas para un adulto (entre siete y ocho diarias) y, en caso de conseguirlo, el descanso no es totalmente reparador.
Esto explica el fenómeno denominado “jet lag” que tras modificar en un breve periodo de tiempo los husos horarios produce un desajuste en el ciclo circadiano que causa molestias en el organismo.
Parece que los mecanismos neurológicos que regulan el ciclo circadiano o reloj biológico se encuentran en el hipotálamo cerebral y son regulados por una sustancia sensible a la luz denomina melatonina producida en el cerebelo.

Un poco de historia
El conocimiento de la periodicidad de los fenómenos naturales y ambientales de los ritmos circadianos data de épocas muy primitivas de la historia de la humanidad. Aristóteles, y más tarde Galeno, escriben sobre la periodicidad del sueño, centrándola en el corazón el primero y en el cerebro el segundo. Hechos como la floración de las plantas, la reproducción estacional de los animales, la migración de las aves, la hibernación de algunos mamíferos y reptiles, fenómenos todos ellos cotidianos para el hombre, fueron inicialmente considerados como simples consecuencias de la acción de factores externos y astronómicos. De acuerdo con esta opinión, que permaneció durante siglos, el medio ambiente imponía su rutina a los seres vivos.
Además, se considera que el ciclo circadiano cambia según estaciones (ritmos circanuales) y que las concentraciones de hormonas en sangre varían, según otros factores, como la edad o el estado de salud.

Los diferentes trastornos:
1. Síndrome de retraso de fase
2. Síndrome de desfase de Husos horarios (Jet Lag)
3. Trabajador a turnos
4. Síndrome de adelanto de fase
5. Ritmo de sueño-vigilia irregular
6. Síndrome hipernictameral

Consejos:
1. Cena pronto, al menos dos horas antes de irte a la cama a dormir. 
2. Evita realizar ejercicios intensos por la tarde/noche. 
3. Duerme al menos ocho horas
4. Aumenta la actividad por las mañanas (ir a correr por las mañanas mejora el ritmo circadiano). 
5. Convierte el desayuno en la comida más importante del día, come antes de las 15 y haz una cena ligera
6. Si te es posible, echa una cabezadita después de comer. 
7. Trata de adecuar la luz artificial a la evolución natural del día, con fuertes intensidades por la mañana y luces tenues por la noche, evitando exponerte a la luz del ordenador a altas horas de la noche.

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